Hace poco vi una película romántica
que se llama Begin Again. Por estas pampas fue traducida con el poco feliz
nombre de ¿Puede una canción de amor salvar tu vida?
En general las comedias
románticas son como una suerte de placer culpable en mi vida, aunque
últimamente rozan más la parte de culpabilidad que la placentera porque me
terminan aburriendo y por ende apago la tele y me dispongo a hacer alguna otra
tarea. Pero este caso fue diferente, aunque reconozco que la vi en cómodas
cuotas.
Una parejita de músicos se muda a
la fantabulosa ciudad de Nueva York cuando el espécimen masculino la pega
gracias a la banda sonora de una película. Son jóvenes y están enamorados. Se distancian.
Ella se vuelve familiar de Bambi y lo deja.
Ella es Keyra Knightley, la pirata que no pierde el glamour ni la
sonrisa fresca en publicidades de sofisticados perfumes. Él es Adam Levine, el
extremadamente candente y sensible cantante de Maroon 5. El potencial interés
amoroso es Mark Ruffalo, lindo e infinito como siempre.
Lo mejor de lejos es que no se
trata de la típica película de “nos dejaron ser más lindas y ahora zas conocí a
alguien que es amor y te cabe por gilastrún” sino que se aleja de todos los
lugares comunes de los fracasos amorosos estrepitosos. Nuestra heroína tiene el
corazón con agujeritos pero lo importante no es si se enamora o no, sino que
logra hacer algo distinto, que es sólo de ella. En el camino de descubrirse a
sí misma puede realmente avanzar, de la mano de ella misma y de nuevos amigos
que va conociendo.
Y además porque sin ser hermosa
ni talentosa ni vivir en esa incredibilísima ciudad pude encontrar un poco de
inspiración en ese personaje. A veces empezar de nuevo no tiene que ver con
enamorarse otra vez sino con entender que la felicidad parece ser más real
cuando es compartida pero de ninguna manera puede depender pura y
exclusivamente de otro. Aunque suene a yoga para microondas listo para servir
hay que animarse a ser mejor de lo que somos y sorprenderse de los resultados. Y
para qué negarlo, me gustaría tener los ovarios para grabarle esta canción en
el contestador para despedirme tal y como hizo ella.
