martes, 24 de marzo de 2015

Begin Again

Hace poco vi una película romántica que se llama Begin Again. Por estas pampas fue traducida con el poco feliz nombre de ¿Puede una canción de amor salvar tu vida?
En general las comedias románticas son como una suerte de placer culpable en mi vida, aunque últimamente rozan más la parte de culpabilidad que la placentera porque me terminan aburriendo y por ende apago la tele y me dispongo a hacer alguna otra tarea. Pero este caso fue diferente, aunque reconozco que la vi en cómodas cuotas.
Una parejita de músicos se muda a la fantabulosa ciudad de Nueva York cuando el espécimen masculino la pega gracias a la banda sonora de una película. Son jóvenes y están enamorados. Se distancian. Ella se vuelve familiar de Bambi y lo deja.  Ella es Keyra Knightley, la pirata que no pierde el glamour ni la sonrisa fresca en publicidades de sofisticados perfumes. Él es Adam Levine, el extremadamente candente y sensible cantante de Maroon 5. El potencial interés amoroso es Mark Ruffalo, lindo e infinito como siempre.
Lo mejor de lejos es que no se trata de la típica película de “nos dejaron ser más lindas y ahora zas conocí a alguien que es amor y te cabe por gilastrún” sino que se aleja de todos los lugares comunes de los fracasos amorosos estrepitosos. Nuestra heroína tiene el corazón con agujeritos pero lo importante no es si se enamora o no, sino que logra hacer algo distinto, que es sólo de ella. En el camino de descubrirse a sí misma puede realmente avanzar, de la mano de ella misma y de nuevos amigos que va conociendo.

Y además porque sin ser hermosa ni talentosa ni vivir en esa incredibilísima ciudad pude encontrar un poco de inspiración en ese personaje. A veces empezar de nuevo no tiene que ver con enamorarse otra vez sino con entender que la felicidad parece ser más real cuando es compartida pero de ninguna manera puede depender pura y exclusivamente de otro. Aunque suene a yoga para microondas listo para servir hay que animarse a ser mejor de lo que somos y sorprenderse de los resultados. Y para qué negarlo, me gustaría tener los ovarios para grabarle esta canción en el contestador para despedirme tal y como hizo ella.  

miércoles, 4 de marzo de 2015

Siguiendo la luna

Hoy en día, aunque suene increíble y altamente maraca, lo que más lamento de no hablar más con mi ex es mandarle un mensaje cuando la luna está preciosa como hoy. Seguramente esa clase de contacto debía fastidiarlo bastante porque todo ese costado Disney princess me parece adorable sólo a mí pero no puedo evitar que mi primera reacción cuando veo la luna llena, brillante, hermosa, redondota, es pensar que tengo que decirle que salga del sitio en donde esté al aire libre para mirarla.